Atentado contra Giammattei desata controversia en Guatemala en medio del escándalo por la detención del periodista José Rubén Zamora

Crecen las críticas a nivel nacional e internacional por los ataques a la libertad de expresión en el país centroamericano.

Un presunto atentado denunciado por el presidente de Guatemala, Alejando Giammettei, desató una fuerte polémica en el país, ya que opositores lo identifican como una maniobra para distraer a la opinión pública del escándalo provocado por la detención del reconocido periodista José Rubén Zamora, director de El Periódico.

El viernes pasado, elementos policíacos arrestaron a Zamora en su casa, bajo los cargos de lavado de dinero, chantaje, tráfico de influencias y conspiración. Como parte de la causa judicial también fue detenida Samari Carolina Gómez Díaz, funcionaria de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, a quien se le acusa del delito de revelación de información confidencial o reservada.

El atentado contra Giammattei desata controversia en Guatemala en medio del escándalo por la detención del periodista José Rubén Zamora
José Rubén Zamora, director de El Periódico detenido en Guatemala.Johan Ordonez / AFP

Además hubo allanamientos en la sede del diario, que es uno de los más críticos con el Gobierno, y que ha publicado investigaciones con denuncias por corrupción que involucran tanto al mandatario como a funcionarios del Poder Judicial. Durante el procedimiento, los trabajadores de prensa fueron retenidos, sin posibilidad de hablar entre ellos y sin que se les ofrecieran alimentos.

De inmediato estallaron los reclamos y protestas de organismos nacionales e internacionales, que alertaron sobre las crecientes violaciones a la libertad de expresión y al derecho a la información que hay en este país.

Uno de los principales cuestionamientos es que la captura del periodista fue ordenada por Rafael Curruchiche, el jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad que enfrenta varias acusaciones por corrupción, obstrucción de causas y persecución de exfiscales.

La fiscal general Consuelo Porras lo designó de manera sorpresiva hace un año en lugar de Juan Francisco Sandoval, un exfuncionario que denunció que habían obstaculizado por todos los medios sus tareas anticorrupción y que le pidieron explícitamente no investigar a Giammattei.

Los cambios implicaron que el Gobierno de EE.UU. suspendiera su cooperación con la Fiscalía General de Guatemala, lo que debilitó al mandatario en un momento en el que se intensificaban las protestas masivas en las que se exigía su renuncia o destitución.

A Porras, además, EE.UU. le prohibió la entrada, ya que está acusada de impedir investigaciones. Pese a todo, se ha mantenido en el cargo al amparo del presidente.

Por ello, múltiples voces subrayaron la paradoja de que al director de El Periódico lo hayan detenido funcionarios a los que este medio ha denunciado por corrupción.

Sospechas

Con el escándalo por la detención de Zamora en su apogeo, el sábado el Ministerio de Defensa de Guatemala sorprendió al publicar un tuit en el que afirmaba que había repelido un ataque armado a los elementos que custodiaban una comunidad en donde Giammattei iba a realizar un evento oficial.

La confusión predominó desde un primer momento, ya que la foto que utilizó el Ejército mostraba a militares con uniformes de bandera mexicana, por lo que no se entendía que estuvieran participando en un operativo en Guatemala para custodiar al mandatario.

De acuerdo con las autoridades, los elementos de ambos países realizaban un patrullaje de rutina en una zona fronteriza que es ruta del narcotráfico, cuando un vehículo se acercó, no obedeció la orden de detenerse y sus ocupantes comenzaron a disparar, por lo que los militares respondieron.

La Presidencia afirmó en un comunicado que Giammatei estaba «ileso», sin aclarar que la comitiva supuestamente atacada formaba parte del tercer cordón de seguridad, es decir, que estaba ubicada lejos del presidente, quien realizó su acto sin ningún inconveniente.

Las autoridades tampoco se pusieron de acuerdo en la distancia. Según la Policía Nacional, el enfrentamiento se registró a 20 kilómetros del evento, pero el vocero del Ejército, Rubén Téllez, dijo que había sido a dos kilómetros.

«El tiroteo ocurrió en un puesto de seguridad lejana, pero sí en dirección de donde se encontraba el presidente», aseguró para justificar la denuncia de un posible atentado.

A pesar de que los hechos no han sido esclarecidos, los titulares de gran parte de la prensa repitieron la versión oficial y reportaron ataques a la comitiva presidencial o, directamente, a Giammatrei, aunque esto último nunca ocurrió.

También se reportó que durante el enfrentamiento quedó herido uno de los atacantes, el mexicano José López Velásquez, en tanto que cuatro ciudadanos guatemaltecos fueron detenidos.

«Burda cortina de humo», «con falso atentado quieren distraer la atención», «es un montaje», «Giammattei es el atentado», «el ataque es una farsa», «el presidente quiere victimizarse», «inventaron un falso atentado para que ya no se hable de José Rubén Zamora», «qué rápido se divulgó la falsa noticia del atentado», «tenemos un gobierno mitómano», fueron algunos de los comentarios más repetidos en redes sociales.

Movilizaciones

Desde el viernes por la noche, periodistas guatemaltecos y de otros países y organizaciones de derechos humanos comenzaron a organizar protestas para repudiar la detención de Zamora, quien este lunes enfrentará la primera audiencia de su caso.

Por ello diversos colectivos convocaron a un plantón de apoyo afuera de los tribunales. El viernes ya se manifestaron al grito de «¡No nos callarán!» y «Sin periodismo no hay democracia».

Las violaciones a los derechos de Zamora también fueron denunciados por la Asociación de Periodistas de Guatemala, Amnistía Internacional, el Comité para la Protección de los Periodistas, la Sociedad Interamericana de Prensa; Human Right Watchs; la Conferencia Episcopal de Guatemala y personalidades como la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, y el relator especial para Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Pedro Vaca.

El caso amenaza con convertirse en una nueva crisis para Giammattei, ya que Zamora, de 65 años, es uno de los periodistas más respetados del país, premiado a nivel internacional, y fundador de los diarios Siglo Veintiuno y El Periódico, desde los cuales ha impulsado investigaciones de corrupción que han sido amenazadas por la censura y la persecución política y judicial.

Fuente RT

Cecilia González

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